Desde mi experiencia personal, descubrí un poderoso mantra que ha transformado mi vida: "No corriges tu ansiedad, corriges tus finanzas, tu dieta, tus hábitos, tus relaciones, tu propósito y, después, la ansiedad desaparece". Este enfoque se convirtió en mi brújula, guiándome hacia una vida plena y equilibrada. En mi travesía, comprendí que abordar la ansiedad no implica enfrentarla directamente, sino cultivar un terreno propicio para que desaparezca de manera natural. Empecé con las finanzas, organizando mis recursos y estableciendo metas realistas. La estabilidad financiera se convirtió en mi cimiento, disminuyendo la incertidumbre que alimentaba mi ansiedad. La dieta fue otro punto crucial. Adopté hábitos alimenticios más saludables, reconociendo el impacto directo de la nutrición en mi bienestar mental. Una dieta equilibrada se tradujo en una mente más clara y en una mayor capacidad para manejar el estrés. La revisión de mis hábitos cotidianos también desempeñó un papel f...