Si alguna vez me extrañas, avísame, para poder distinguir si mañana será un día azul o gris. Si recuerdas mi nombre, toma el teléfono y cuéntame que lo recordaste, que fue sin querer, pero lo recordaste. Si me extrañaste por casualidad, cuéntamelo de todos modos, relata que casi te atrapa, que casi sentiste mi ausencia y casi enviaste un mensaje, y casi pasamos la tarde conversando. Y si ya no me extrañas, está bien, aquí me quedaré pensando que sí extrañaste pero no lo contaste, yo estaré envidiando tus dos habilidades: el no extrañarme y guardar silencio cuando me extrañas. Le pregunté a nuestro amigo, '¿Crees que ella también me extraña?'. Él respondió con otra pregunta, '¿La extrañas así, todos los días?'. Le respondí: 'Todos los días'. Evitó mirarme a los ojos y habló en voz baja, 'Todos los días son mejores que todos los minutos'. Fue la primera vez que cuantifiqué todo lo que te extra ñ o en relación al tiempo: es mucha, pero no es ...